A menudo, sobre todo cuando limpiamos la casa, nos encontramos con los famosos «pescaditos de plata». A estos insectos les gustan los rincones húmedos y oscuros de nuestros hogares, y por eso se ven con más frecuencia en los baños o cerca de las estanterías.
Los pececillos de plata, o Lepisma saccharina, son pequeños insectos de color plateado que se mueven muy rápido, son inofensivos y se reproducen fácilmente. A continuación te explicamos cómo deshacerte de estos insectos para siempre.
El primer truco consiste en poner un poco de aceite de lavanda en los rincones preferidos por estos insectos. El aroma de la lavanda ahuyenta a los pececillos de plata.
También puedes colocar bolsitas de lavanda en todos los rincones de la casa. Para que el aroma sea aún más intenso, añade unas gotas de aceite esencial. Bastarán un par de días para no volver a ver estos molestos insectos.
Otro truco muy eficaz consiste en preparar una auténtica trampa para las lepismas. Vierte copos de avena en un tarro, que luego envolverás con cinta adhesiva. El almidón de los copos de avena atraerá a los insectos, que treparán por el tarro para entrar, pero de donde ya no podrán salir, resbalándose por el cristal.
Si consigues localizar un nido de pececillos de plata, basta con verter un poco de alcohol etílico sobre él para eliminarlo.
Recuerda que a los pececillos de plata les gustan los lugares húmedos, así que, si es posible, pon bicarbonato en un tarro para que absorba un poco de humedad.

