Con la llegada del calor, una plaga de insectos vuelve a acosarnos. Y la repentina aparición de todos estos parásitos en casa es motivo de preocupación. Moscas, hormigas, mosquitos, cucarachas… Aquí estamos de nuevo, rodeados de todas estas criaturas indeseables que pretenden arruinarnos el verano. No hay que dejarse engañar: cuanto más sepas cómo eliminarlos, más evitarás la infestación en tu hogar. No hace falta arruinarse con insecticidas caros y a menudo tóxicos para el medio ambiente, pero también para la salud de tus hijos y tus mascotas. Algunos repelentes naturales serán especialmente eficaces para ahuyentar a estos parásitos. Como el bicarbonato de sodio,
Ni siquiera deberíamos volver a presentarlo. El bicarbonato de sodio es un remedio natural y económico extraordinario con notables propiedades limpiadoras, blanqueadoras, desinfectantes y desodorantes. Nuestras abuelas confiaban plenamente en él para resolver diversas tareas domésticas. Aún hoy sigue en auge y es muy solicitado para múltiples usos, desde los más clásicos hasta los más inusuales. Ya sea para desinfectar el baño y el inodoro, eliminar manchas difíciles de la ropa, desatascar tuberías, en el cuidado del cabello o incluso para acabar con la invasión de insectos nocivos. Se trata, por tanto, de un producto universal, ecológico y no tóxico, que debe ocupar un lugar privilegiado en todos los hogares.
¿Por qué poner bicarbonato sódico en los rincones y paredes de la casa?
Para deshacerte de hormigas, cucarachas y otros insectos indeseados que se han instalado en tu hogar, confía en la potente acción del bicarbonato sódico. Gracias a sus propiedades, actuará como un repelente de primera para expulsarlos de tu hogar.
Aquí tienes algunos consejos eficaces para eliminar a estas pequeñas bestias invasoras. Existen varios métodos:
Para alejar a los mosquitos de tus salones, puedes diluir una cucharadita de producto en medio litro de agua y añadir 4 cucharadas de aceite de oliva. Vierte la solución en un pulverizador y rocía diariamente las zonas infestadas.
Para ahuyentar a las hormigas de casa, intenta localizar los lugares por donde suelen desplazarse en fila india. A partir de ahí, espolvorea un poco de bicarbonato sódico en todos esos rincones y también en algunas paredes de la casa. ¡Seguro que no volverán a aparecer!
Para acabar con las cucarachas, esta trampa te resultará muy útil: mezcla un vaso de bicarbonato sódico con un vaso de azúcar glas. Dado que la textura y el color de ambos ingredientes son bastante similares, las cucarachas no notarán nada. Pon la mezcla en pequeños cuencos que colocarás en los rincones más frecuentados, sobre todo en lugares cálidos y húmedos, a lo largo de las paredes. Las cucarachas se sentirán automáticamente atraídas por el azúcar y, por lo tanto, serán envenenadas por el bicarbonato sódico.
Para ahuyentar a las insoportables moscas que te molestan constantemente, una simple solución de agua y bicarbonato sódico hará el truco. Mézclalo bien y viértelo en un pulverizador. Rocía bien puertas y ventanas para mantener a las moscas alejadas de este ambiente.
Otros usos insospechados del bicarbonato sódico
¿Tus cortinas blancas se han amarilleado por culpa del sol? No hace falta que las sustituyas por otras nuevas. Puedes darles una segunda vida gracias a las propiedades de este fabuloso producto. Sumérgelas en agua tibia y mézclalas con bicarbonato sódico durante la noche, y luego lávalas. ¡El blanco ha vuelto!
Para desinfectar el baño, confía en el poder limpiador de este polvo tan eficaz: mézclalo con un poco de agua y obtendrás una pasta muy eficaz para desinfectar el cuarto de baño. Frota a fondo todos los elementos sanitarios con una esponja. Este remedio también es ideal para eliminar incrustaciones y depósitos de cal. ¡Se acabaron las manchas de moho y los malos olores que invaden el cuarto de baño!
El bicarbonato sódico es también uno de los remedios eficaces para desatascar tuberías y eliminar la acumulación de suciedad que ha provocado el atasco. Además, neutraliza los posibles olores desagradables que emanan de ellas. Combinado con vinagre blanco, ¡este dúo será perfecto para desinfectar los espacios!
¿Cómo solucionar el problema de los zapatos y los calcetines que siempre tienen un olor fuerte y desagradable? El bicarbonato sódico vendrá al rescate: espolvorea una cucharadita sobre las suelas y déjalos en un rincón. Déjalo actuar durante la noche para una mayor eficacia. El polvo blanco absorberá la humedad y eliminará los malos olores. Por la mañana, ¡tus zapatos estarán perfectamente desodorizados!
Quién lo hubiera dicho, pero el bicarbonato de sodio también es capaz de hacer brillar el parabrisas de tu coche. Basta con mojar una esponja y limpiar la zona.
Hay quien no lo sabe, pero este producto natural es excelente para quitar manchas y blanquear la ropa, pero también para reavivar los colores apagados de la ropa. Basta con echar una o dos cucharadas de este polvo blanco en la lavadora. Como ventaja adicional, eliminará todos los olores a humedad incrustados en tu ropa.
Hablando de olores desagradables, para perfumar el dormitorio o el baño basta con preparar unas bolsitas con bicarbonato sódico mezclado con unas gotas de aceite esencial de lavanda o de cítricos. ¡Un delicado aroma inundará el espacio!
¿Se te han endurecido las brochas? No te preocupes, este ingrediente especial resolverá el problema en un santiamén. Mezcla una taza de bicarbonato sódico con un cuarto de taza de vinagre y unos dos litros de agua. Pon la solución en una cacerola y hierve las brochas durante unos minutos. ¡Recuperarán rápidamente su suavidad original!

