Preparar queso casero puede parecer complicado, pero existe un método muy sencillo con ingredientes que casi siempre tenemos en la cocina. Con leche, un huevo y un ingrediente ácido como limón o vinagre, se puede obtener un queso fresco económico, suave y delicioso.
Esta receta no reemplaza todos los quesos curados que se venden en las tiendas, pero permite preparar un queso casero rápido, perfecto para el desayuno, las tostadas, las ensaladas o recetas sencillas.
Ingredientes necesarios
1 litro de leche entera
1 huevo
2 cucharadas de jugo de limón o vinagre blanco
Media cucharadita de sal
1 cucharada de yogur natural, opcional
Un poco de mantequilla, opcional
1. Calentar la leche
Vierte la leche en una cacerola limpia y caliéntala a fuego medio. Remueve de vez en cuando para evitar que se pegue al fondo.
Cuando la leche empiece a hervir suavemente, baja un poco el fuego. No dejes que se derrame.
2. Añadir el huevo
En un bol, bate el huevo con una pizca de sal. Viértelo poco a poco en la leche caliente, mezclando sin parar.
El huevo ayuda a dar una textura más rica y firme al queso. También aporta un color ligeramente más cremoso.
3. Añadir el limón o el vinagre
Añade después el jugo de limón o el vinagre blanco. Sigue mezclando suavemente durante unos minutos.
Poco a poco, la leche empezará a cuajarse. Verás que se forman trozos blancos y se separan del líquido amarillo claro llamado suero.
4. Filtrar el queso
Apaga el fuego y deja reposar 5 minutos. Coloca un colador sobre un bol y cúbrelo con una gasa, un paño limpio o una tela fina.
Vierte la mezcla en el colador para separar el queso del suero. Presiona suavemente para retirar el exceso de líquido.
5. Dar forma al queso
Reúne la tela alrededor del queso y presiona ligeramente. Para un queso más tierno, déjalo escurrir entre 20 y 30 minutos. Para una textura más firme, déjalo escurrir durante más tiempo en el refrigerador.
También puedes colocar un pequeño peso encima durante 1 o 2 horas para obtener un queso más compacto.
6. Sazonar al gusto
Cuando el queso esté listo, añade un poco de sal si es necesario. También puedes incorporar perejil, ajo, pimienta, hierbas provenzales, pimentón o unas aceitunas cortadas.
Para una versión más suave y cremosa, añade una cucharadita de mantequilla o de yogur natural antes de mezclar.
Consejos importantes
Usa preferiblemente leche entera, porque da un queso más rico y sabroso. La leche desnatada suele dar un resultado más seco y menos generoso.
Conserva este queso casero en el refrigerador dentro de un recipiente cerrado. Es mejor consumirlo en 2 o 3 días.
Conclusión
Con leche, un huevo y un poco de limón, es posible preparar queso fresco casero muy fácilmente. La receta es económica, rápida y perfecta para quienes disfrutan de las preparaciones simples.
Este queso casero se puede comer con pan, en una ensalada, con verduras o como relleno en varios platos. Un truco práctico que transforma unos ingredientes comunes en una preparación sabrosa.

