Algunas recetas se vuelven populares porque son simples, rápidas y accesibles para todos. No hace falta usar ingredientes caros ni técnicas complicadas para preparar un plato sabroso en casa.
Esta receta es perfecta para esos días en los que quieres cocinar algo rico con pocos ingredientes. Se puede servir en el desayuno, el almuerzo, la cena o incluso como merienda salada.
Ingredientes necesarios
2 patatas medianas
2 huevos
1 cebolla pequeña
2 cucharadas de harina
Un poco de perejil picado
Sal
Pimienta negra
Pimentón dulce
Un poco de aceite para cocinar
Queso rallado, opcional
1. Preparar las patatas
Empieza pelando las patatas y luego rállalas finamente. Colócalas en un bol y presiónalas ligeramente con las manos para retirar el exceso de agua.
Este paso es importante, porque permite obtener una textura más crujiente al cocinarlas.
2. Añadir los demás ingredientes
Agrega los huevos, la cebolla finamente picada, la harina, el perejil, la sal, la pimienta y el pimentón. Mezcla bien hasta obtener una preparación homogénea.
Si quieres una versión más sabrosa, añade un poco de queso rallado. Aporta una textura más fundente y más sabor.
3. Cocinar la receta en la sartén
Calienta un poco de aceite en una sartén. Coloca pequeñas porciones de la mezcla con ayuda de una cuchara y aplástalas ligeramente.
Deja cocinar unos minutos por cada lado, hasta que las tortitas estén bien doradas y crujientes.
4. Escurrir y servir
Después de cocinarlas, coloca las tortitas sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite. Sírvelas calientes con una ensalada, una salsa de yogur, una salsa de tomate o simplemente solas.
Quedan crujientes por fuera, tiernas por dentro y muy sabrosas.
Consejos prácticos
Para una versión más ligera, puedes cocinar las tortitas en el horno sobre una bandeja cubierta con papel de horno. Solo tienes que pincelarlas ligeramente con aceite y darles la vuelta a mitad de cocción.
También puedes añadir zanahoria rallada, calabacín, atún, pollo desmenuzado o especias según tus gustos.
Conclusión
Esta receta simple demuestra que es posible preparar un plato delicioso con ingredientes económicos. Fácil de hacer, rápida y adaptable, gusta tanto a pequeños como a mayores.
Es el tipo de receta casera que se repite muchas veces, especialmente cuando quieres comer algo rico sin pasar demasiado tiempo en la cocina.

