Con el tiempo, la lavadora puede acumular cal, restos de detergente, malos olores y suciedad en la goma de la puerta. Una limpieza sencilla ayuda a mantener la máquina limpia y la ropa más fresca.
Material necesario
1 vaso de vinagre blanco
2 cucharadas de bicarbonato de sodio
Un paño de microfibra
Un cepillo de dientes viejo
Agua tibia
Guantes de limpieza
1. Limpiar el cajón del detergente
Retira el cajón del detergente si es posible. Lávalo con agua tibia y frota las esquinas con un cepillo de dientes viejo para quitar los restos de detergente y suavizante.
2. Limpiar la goma del tambor
Pasa un paño húmedo por la goma de la puerta. Insiste bien en los pliegues, ya que allí suelen esconderse pelos, suciedad y moho.
3. Limpiar el tambor
Vierte el vinagre blanco en el tambor y añade el bicarbonato de sodio. Inicia un ciclo vacío a alta temperatura, si tu lavadora lo permite.
4. Limpiar la puerta
Limpia el interior de la puerta y el cristal con un paño limpio. Esto elimina restos de jabón y pequeñas suciedades.
5. Ventilar la máquina
Después del lavado, deja la puerta y el cajón del detergente abiertos durante unas horas para evitar la humedad y los malos olores.
Consejos importantes
Nunca mezcles vinagre con lejía ni con productos con cloro. Limpia también el filtro de desagüe según el manual de tu lavadora, ya que puede retener pelusas, monedas, botones u objetos pequeños.
Resultado: una lavadora más limpia, con menos olores y ropa que huele mejor.

