Las puertas, los armarios y todas las demás superficies de madera son muy bonitas y aportan un toque elegante y único a nuestros hogares. Sin embargo, tienen un gran inconveniente: tienden a estropearse con facilidad. Con el paso del tiempo, el color de la madera se vuelve más apagado y pierde su brillo, incluso si está barnizada.
A continuación te sugerimos un truco casero con vinagre blanco y aceite de cocina para limpiar las puertas y las superficies de madera y dejarlas como nuevas.
Necesitas:
120 ml de vinagre blanco
120 ml de aceite de cocina
unas gotas de aceite esencial al gusto
botellita con pulverizador
paño de cocina
Procedimiento:
Mezcla el vinagre blanco con el aceite de cocina hasta que se integren bien.
Añade las gotas de aceite esencial y vuelve a mezclar.
Vierte la mezcla en la botella y rocía las puertas y las superficies de madera.
Con la ayuda de un paño, distribuye la mezcla por toda la superficie y, a continuación, limpia.
Repite este proceso si es necesario.

