Lavar los edredones en casa es posible, económico y mucho más sencillo de lo que parece. Con algunos cuidados, puedes conseguir edredones limpios, frescos y perfumados sin necesidad de llevarlos a la lavandería.
Material necesario
Detergente delicado
Vinagre blanco
Bicarbonato de sodio
Pelotas de tenis limpias o bolas para secadora
Un tendedero grande
Un lugar bien ventilado
1. Revisa la etiqueta
Antes de empezar, revisa siempre la etiqueta del edredón. Algunos modelos pueden lavarse en lavadora, mientras que otros necesitan un lavado más delicado o limpieza en seco.
2. Comprueba la capacidad de la lavadora
El edredón debe moverse libremente dentro del tambor. Si queda demasiado apretado, no se lavará bien y podría dañarse. Para edredones grandes, es mejor usar una lavadora de gran capacidad.
3. Usa un detergente delicado
Añade una pequeña cantidad de detergente suave. Evita usar demasiado, porque puede quedar atrapado en las fibras y hacer que el edredón quede pesado o poco esponjoso.
4. Añade vinagre blanco
Vierte medio vaso de vinagre blanco en el compartimento del suavizante. Ayuda a neutralizar los olores y a dejar el edredón más fresco, sin dejar un olor fuerte.
5. Elige un programa delicado
Selecciona un lavado delicado a baja temperatura, preferiblemente a 30 °C o 40 °C si la etiqueta lo permite. También es útil hacer un aclarado extra para eliminar bien cualquier resto de detergente.
6. Seca con cuidado
El secado es la parte más importante. Si usas secadora, añade algunas pelotas de tenis limpias o bolas para secadora para repartir el relleno y mantenerlo esponjoso.
7. Ventila bien
Si lo secas al aire, extiende el edredón en un lugar ventilado y dale la vuelta varias veces durante el día. Debe secarse completamente para evitar malos olores o humedad en el interior.
Conclusión
Con el método adecuado, no siempre es necesario llevar los edredones a la tintorería. Un lavado delicado, poco detergente y un secado completo ayudan a mantener el edredón limpio, suave y agradable para usar cada día.

