Un problema muy habitual en el baño son las manchas que se forman por todas partes.
Pensemos en la cal que se acumula alrededor de los grifos, en el cabezal y el mezclador de la ducha, en el moho de los rieles de la ducha o en las manchas amarillas del inodoro. ¡Esto ocurre aún más si estamos fuera de casa!
Hoy nos ocuparemos precisamente de estas últimas, viendo juntos cómo decir adiós a estas manchas con remedios eficaces y muy sencillos!
Mezcla limpiadora
El primer consejo que no puedo dejar de daros es una mezcla limpiadora que os vendrá como anillo al dedo, ¡vamos a verla ya!
Ingredientes
En primer lugar hay que hacerse con los ingredientes necesarios: ¡Esto es todo lo que necesitáis!
- 150 gramos de ácido cítrico
- 1 litro de agua
- Zumo de 1 limón
- 7 gotas de aceite esencial de limón
Tanto el ácido cítrico como el limón tienen unas enormes propiedades desengrasantes que os ayudarán a eliminar esas manchas amarillas del inodoro que se resisten a desaparecer. El aceite esencial es opcional, ¡pero os lo recomiendo si queréis que el baño huela bien!
Procedimiento
¡Pasemos ahora al procedimiento! Tendréis que disolver el ácido cítrico en el litro de agua hasta que se conviertan en un solo líquido. A continuación, añadid el zumo bien colado del limón y, por último, las gotas de aceite esencial. Os recomiendo ponerlo todo dentro de un pulverizador.
Rocía una buena cantidad de esta mezcla sobre la mancha amarilla y déjala actuar toda la noche; al día siguiente, frota con un cepillo y aclara.
Si ves que aún quedan restos de suciedad, repite el paso hasta que desaparezcan.
Limón y sal
El limón y la sal siempre han sido una combinación que puede ser de gran ayuda en las tareas domésticas.
Además, en el caso de las manchas amarillas en el inodoro, ¡son una auténtica bomba de limpieza! Todo lo que tienes que hacer es cubrir la mancha con sal fina y, a continuación, verter encima el zumo de limón hasta cubrir toda la sal. Deja que se seque durante unas horas, luego frota enérgicamente con un cepillo y aclara.
Repite la operación durante varios días hasta que la suciedad haya desaparecido por completo.
Vinagre blanco
No podía faltar el vinagre blanco en nuestra lista, ¡un producto imprescindible para el hogar!
En el caso de las manchas amarillas en el inodoro, tendrás que rociar un poco de vinagre sobre la zona afectada y dejarlo actuar toda la noche. Al día siguiente, fregá con la escobilla para asegurarte de que el amarillo desaparezca. ¡Día tras día, el inodoro quedará limpio y súper brillante!
Peróxido de hidrógeno y bicarbonato
Ahora pasemos al peróxido de hidrógeno y el bicarbonato de sodio, un método para usar en casos de manchas especialmente rebeldes.
Tendréis que cubrir la suciedad con una cantidad abundante de bicarbonato de sodio. A continuación, echad el peróxido de hidrógeno por encima y veréis que se produce una reacción «efervescente» que empezará a disolver la suciedad. Deja actuar la mezcla y luego frota, aclara y ¡listo!
Nota: El agua oxigenada que debes usar es la de 10 volúmenes.
Jabón de Marsella
Por último, puedes optar por el jabón de Marsella, ¡eficaz y muy perfumado!
Esto ayuda no solo a limpiar y blanquear la cerámica del baño, sino también a ¡dejarla más brillante!
Tendrás queesparcir jabón líquido o en copos disueltos al baño María sobre la mancha amarilla. Déjalo actuar siempre toda una noche.
Después, aclara bien y verás qué resultado!

