Si tiene una chimenea, una estufa o una barbacoa, dispone de cenizas de madera gratuitas. Pero ¿sabías que, en lugar de tirarla a la basura, esta materia natural resulta útil de varias maneras, tanto en casa como en el jardín? Aquí hay algunas ideas sobre cómo usar la ceniza de madera y sus numerosas propiedades.
¿Qué ceniza utilizar?
Para las recetas y los usos indicados en este artículo, le invitamos a utilizar únicamente cenizas procedentes de madera no tratada. La madera tratada, barnizada, pintada, aglomerada o contrachapada puede contener sustancias tóxicas y nocivas, tanto para la salud humana como para el medio ambiente. Su combustión, así como la reutilización de las cenizas, debe evitarse.
Las cenizas bien quemadas tendrán la apariencia de un polvo fino de color gris. Dependiendo de los usos, puede ser necesario tamizar antes del uso. En el jardín o para los animales, no recomendamos reutilizar la ceniza si se utilizan encendedores químicos.
Además, recuerde dejar enfriar la ceniza durante al menos 24 horas antes de usarla. La ceniza, de hecho, puede seguir quemándose durante varias horas y por lo tanto permanecer caliente. Si desea conservarla, guárdela en un recipiente cerrado (por ejemplo, un balde de hierro con tapa o una caja de latas), protegido de la humedad.
Por último, ponte guantes cuando uses la ceniza para evitar irritaciones debido a su leve causticidad.
1 – Limpiar los cristales
La composición de la ceniza permite eliminar naturalmente la suciedad presente en un vidrio, gracias a sus propiedades abrasivas. Permite, en primer lugar, limpiar el vidrio del inserto o de la estufa. Para ello, consígase un trozo de papel de periódico o un trozo de tela. Enrollarlo en forma de bola y sumergirlo en un poco de agua. A continuación, coloque el trozo de periódico o de tela sobre un poco de ceniza. Realice movimientos circulares al frotar el vidrio. Repita la operación varias veces, hasta que el vidrio esté bien limpio. Enjuague con un paño húmedo para completar la limpieza.
También puede utilizar este método para el vidrio de su casa.
Si oyes un estridido, significa que un grano de ceniza era demasiado grande y es mejor empezar el proceso otra vez. De lo contrario, tamizar la ceniza antes de limpiar los cristales.
2 – Desengrasar la vajilla
La ceniza también es conocida por sus propiedades desengrasantes. Permite limpiar sartenes, ollas o cazuelas de acero inoxidable, hierro fundido o cobre. Para ello, verter un poco de ceniza sobre las manchas incrustadas. Dejar actuar durante unos minutos. Con una esponja húmeda, frote con movimientos circulares. Completar el lavado como de costumbre, con una gota de detergente para platos, antes de enjuagarse.
La ceniza de madera también permite dar un aspecto nuevo a la plata. Para ello, utilizar un paño húmedo que se sumerge en un poco de ceniza antes de aplicarlo sobre los cubiertos.
3 – Limitar los malos olores
La ceniza permite absorber la humedad, pero también algunas moléculas responsables de los malos olores. Un puñado de ceniza colocada en una losa dentro de un armario, en la cama del gato o en el pelo del perro (teniendo cuidado de cepillarlo bien después) permitirá limitar la difusión de olores desagradables.
4 – Higiene de las gallinas
Si tienes un gallinero, sabes que a las gallinas les encanta bañarse en arena o polvo. Esto les permite cuidar las plumas, pero también deshacerse de los parásitos. Un puñado de cenizas añadidas a sus habituales asientos de baño optimizará
5 – La ceniza también es muy útil en el jardín
Como corrector para las plantas
La ceniza de madera es rica en potasio, un nutriente esencial para el desarrollo de las plantas. Favorece la producción de flores y frutos, pero también estimula los órganos de reserva subterráneos (raíces, tubérculos, etc… También es rica en calcio, silicio y contiene oligoelementos.
La ceniza será entonces un excelente fertilizante para el huerto, para dar un empuje a los árboles frutales. El final del invierno es la estación ideal para fertilizarlos. Para ello, tamizar la ceniza y esparcirla a 100 g/m2 (aproximadamente 2 mangas al año). Recorta ligeramente el suelo para incorporarla mejor.
En el huerto, la ceniza es útil para las hortalizas de fruto (tomates, pepinos, pimientos…), las hortalizas de flor (alcachofas, brócoli…) y las hortalizas de raíz (rábanos, zanahorias, nabos…).
En el jardín ornamental, incluso las rosas apreciarán un poco de ceniza.
Finalmente, es posible favorecer el crecimiento del césped gracias a un poco de ceniza de madera.
Sin embargo, no abusar de la ceniza en el jardín para no arriesgarse a desequilibrar el suelo. No la deje amontonada en la superficie: tenga cuidado de esparcirla e incorporarla ligeramente al sustrato. Evitar cualquier uso de cenizas para las plantas acidophilas que prefieren el suelo de brezal (rododendros, azaleas, camelias…), ya que el pH de la ceniza es alcalino. De la misma manera, no
Para combatir algunos parásitos
Todo jardinero conoce bien los daños que algunos gasterópodos hambrientos pueden causar en el jardín: hojas mordidas, flores dañadas, plántulas diezmadas… Forman parte de los parásitos contra los que a veces es necesario actuar. Para contrarrestar sus ataques, existen casi tantas técnicas como tipos de jardineros: trampas con cerveza, tierra de diatomeas, cinta de cobre, gránulos a base de fosfato de hierro, cáscaras de huevo, etc. La ceniza también forma parte de estas soluciones contra los caracoles y las orugas. Situada alrededor de los cultivos sensibles en tiempo seco, permite constituir una barrera que frena el avance de los moluscos. Su textura granulosa es conocida por ser desagradable y deshidratante, lo que limitará sus desplazamientos.
Cabe señalar, sin embargo, que esta solución no es milagrosa y que su eficacia dependerá de varios criterios:
las condiciones meteorológicas (en caso de clima húmedo o lluvioso, esta solución no es eficaz y deberá renovarse con frecuencia);
el tamaño de los insectos no deseados (los impresionantes caracoles gigantes serán menos sensibles que los más pequeños);
cualquier otra forma de alcanzar la planta (presencia de otras plantas cercanas, de un muro, de una malla metálica que permita aferrarse al objetivo sin pasar por el suelo…).

