Una placa de cocina acumula fácilmente grasa, salpicaduras y manchas quemadas. Con una mezcla suave y bien utilizada, es posible limpiarla eficazmente sin dañar la superficie.
🧴 1. Preparar la mezcla casera
En un bol, mezcla 2 cucharadas de bicarbonato de sodio con un poco de agua tibia hasta obtener una pasta espesa.
🍋 2. Añadir unas gotas de limón
Agrega unas gotas de limón para ayudar a reducir los olores y despegar las marcas ligeras de grasa.
🧽 3. Aplicar sobre las zonas sucias
Extiende la pasta sobre las manchas y las partes grasientas de la placa. Evita ponerla en los botones, las aberturas o las zonas eléctricas.
⏳ 4. Dejar actuar unos minutos
Déjala actuar de 10 a 15 minutos para ablandar los residuos. Para manchas muy incrustadas, déjala un poco más sin permitir que se seque por completo.
🧼 5. Frotar suavemente
Usa una esponja no abrasiva o un paño de microfibra. Frota con movimientos circulares para quitar la suciedad sin rayar.
💧 6. Enjuagar y secar
Pasa un paño húmedo para retirar todos los residuos y luego seca con un paño limpio para evitar marcas.
⚠️ Importante
No uses esponja metálica en placas de vidrio, acero inoxidable o esmaltadas. Nunca mezcles este truco con lejía ni con productos químicos fuertes.
✨ Conclusión
Este método simple ayuda a eliminar la grasa y a dejar brillante la placa de cocina con ingredientes fáciles de encontrar en casa.

