Si la llama de su estufa es débil, varias causas pueden estar en juego: ajuste incorrecto, quemadores sucios o problema de presión de gas. Estos son los pasos para mejorar la potencia de la llama de forma segura.
- Limpiar los quemadores
Los agujeros obstruidos reducen la salida del gas.
Pasos:
Apague la estufa y cierre el gas.
Retire las rejas y los quemadores.
Limpie los orificios con:
un cepillo,
una aguja fina,
o aire comprimido.
Secar completamente antes de volver a colocar.
- Comprobar el ajuste de aire
Debajo de algunos quemadores hay un anillo de ajuste del aire.
Pequeña llama amarilla demasiado cerrada
Bien regulada llama azul y fuerte
Ajuste:
Desmonte el quemador.
Localizar la entrada de aire.
Abra ligeramente el anillo.
Pruebe la llama gradualmente.
⚠️ Nunca obtener una llama amarilla importante: esto indica una mala combustión.
- Comprobar el regulador de gases
Un reductor defectuoso puede limitar la presión.
Comprobar:
que corresponda al tipo de gas utilizado (butano o propano),
que no es antiguo o bloqueado.
Si es necesario, reemplázalo.
- Comprobar el tubo de gas
Una manguera doblada o dañada puede reducir el flujo.
Asegúrese de que:
el tubo no está aplastado,
no hay fugas,
la fecha de validez no ha pasado.
- Ajuste del tornillo de ralentí (en algunos modelos)
Algunas cocinas tienen un pequeño tornillo detrás del botón del quemador.
Para aumentar la llama:
Retire el botón.
Gire ligeramente el tornillo:
sentido horario o antihorario según el modelo.
Prueba gradualmente.
⚠️ Realiza solo pequeños ajustes.
¿Cuándo llamar a un profesional?
Contacte con un técnico si:
la llama sigue siendo débil a pesar de la limpieza,
hueles un gas,
los quemadores se apagan solos,
la presión es anormal en todas las luces.
La seguridad es lo primero.

