Un fregadero, un lavabo o una ducha atascada puede convertirse rápidamente en un verdadero problema. Los cabellos, la grasa, el jabón y los pequeños residuos se acumulan en las tuberías y ralentizan el paso del agua. Antes de usar un producto químico agresivo, existen varias soluciones naturales, sencillas y económicas.
1. Agua caliente
El agua caliente puede ayudar a disolver las grasas ligeras y los restos de jabón.
Calienta agua, sin que llegue a hervir, y viértela lentamente en la tubería. Espera unos minutos y comprueba si el agua fluye mejor.
Este método es especialmente útil para el mantenimiento regular y los pequeños atascos.
2. Bicarbonato de sodio y vinagre blanco
Vierte media taza de bicarbonato de sodio en la tubería y luego añade una taza de vinagre blanco.
Se formará espuma. Deja actuar de 20 a 30 minutos y después enjuaga con agua caliente. Esta reacción ayuda a despegar los depósitos ligeros y a reducir los malos olores.
3. Sal y agua caliente
Vierte unas cucharadas de sal gruesa en el desagüe y luego añade agua caliente.
La sal ayuda a limpiar las paredes de la tubería y puede despegar algunas suciedades grasientas. Es un buen método para refrescar las tuberías y limitar los olores.
4. Líquido lavavajillas
Si el atasco viene de la grasa, el líquido lavavajillas puede ser muy útil.
Vierte unas cucharadas de líquido lavavajillas en la tubería, deja actuar 10 minutos y luego añade agua caliente. El jabón ayuda a despegar la grasa y a hacerla deslizar por el tubo.
5. La ventosa
La ventosa sigue siendo uno de los métodos más eficaces sin productos químicos.
Colócala bien sobre la abertura del desagüe, añade un poco de agua si es necesario para cubrir la goma y luego haz movimientos rápidos de arriba abajo. La presión puede ayudar a mover el atasco.
6. La percha metálica
Para los cabellos atascados en la ducha o el lavabo, una percha puede servir de ayuda.
Desdobla una percha metálica y forma un pequeño gancho en la punta. Introdúcelo suavemente en la tubería para retirar cabellos y residuos. Ten cuidado de no rayar ni dañar el tubo.
7. Limpiar el sifón
Debajo del lavabo o del fregadero, el sifón puede retener mucha suciedad.
Coloca una palangana debajo, desenrosca suavemente el sifón, vacía los residuos y luego enjuágalo con agua caliente y un poco de líquido lavavajillas. Después vuelve a enroscarlo correctamente y comprueba que no haya fugas.
8. Bicarbonato y sal durante la noche
Para una limpieza más profunda, mezcla media taza de bicarbonato de sodio con media taza de sal.
Vierte la mezcla en la tubería y deja actuar toda la noche. Al día siguiente, enjuaga con agua caliente. Este método ayuda a limpiar los depósitos y a limitar los malos olores.
Precauciones importantes
Nunca uses vinagre blanco después de haber puesto lejía o un desatascador químico en la tubería. Esta mezcla puede producir vapores peligrosos.
Evita también verter agua hirviendo en tuberías frágiles o de PVC antiguo. Es mejor usar agua bien caliente, pero no hirviendo.
Si el agua sigue sin fluir después de varios intentos, el atasco puede estar más profundo. En ese caso, es mejor usar una sonda desatascadora o contactar con un fontanero.
Conclusión
Para desatascar una tubería de forma natural, el agua caliente, el bicarbonato, el vinagre, la sal, el líquido lavavajillas y la ventosa pueden dar buenos resultados. Estos métodos son sencillos, económicos y más suaves que los productos químicos agresivos. Lo más importante es mantener los desagües regularmente para evitar que los atascos vuelvan.

